Comunicación Natural y Creación de Vínculo Terapéutico

Recuperación Emocional de Caballos Maltratados

Francisco Aguilar – Hermanos Caballos

Francisco Aguilar es ante todo un amante de los caballos que ya desde pequeño soñaba con dedicarse a pasar su vida “curando animales” y que con el tiempo ha logrado desarrollar un revolucionario método de vincularse con los caballos a través de la construcción de un vínculo terapéutico  para ellos, que mejora tanto su calidad de vida como su relación con los humanos. Hoy en día se dedica profesionalmente a acompañar, colaborar y asesorar a otros amantes de los caballos y a profesionales del mundo ecuestre en el difícil arte de construir vínculos equilibrados con quienes él llama nuestros hermanos caballos. Docente de alma y con una experiencia de más de quince años en la enseñanza, dedica gran parte de su tiempo a transmitir a otras personas el delicado arte de intentar preservar la integridad emocional de los caballos en las diferentes áreas del mundo ecuestre.

Desde muy joven creyó en la posibilidad de que se puede contribuir fuertemente en un tratamiento de salud desde la relación terapéutica entre acompañante y paciente. Esto hizo, hace ya más de veinte años, que deje sus estudios en Ciencias Veterinarias al verse decepcionado por el poco valor que se le daba en aquel momento a comprender la enfermedad desde un origen integral y emocional. Ese fue sin quererlo el primer paso de una aventura maravillosa.  Su naturaleza inquieta y llena de curiosidad lo embarcó en un profundo viaje de estudio y crecimiento personal. Ha realizado estudios y se ha desarrollado en áreas tan diversas como Filosofía, Ciencias Sagradas, Pedagogía, Preparador Físico y Deportivo, Instructor de Tiro con Arco, Teatro, Canto, Danza, Bailes de Salón y Expresión Corporal entre otras. El haber practicado al mismo tiempo artes marciales desde los 12 años de edad, le ha proporcionado un profundo entendimiento de los espacios, los tiempos y el flujo de energía entre dos seres mientras interactúan.

Al regresar al mundo del trabajo en salud de animales lo hizo primeramente de la mano de la equinoterapia donde al retomar la cotidianeidad con sus amados caballos comprendió que no había otro camino posible para él que dedicar todas sus fuerzas a cumplir aquel deseo que desde pequeño había soñado. Muy pronto cambió las terapias a humanos por la idea de realizar terapias a caballos y no encontrando dónde estudiar aquello que soñaba realizar, comenzó casi sin querer a dar forma a la figura del terapeuta en recuperación emocional de equinos. Profundizó sus estudios como Bachiller especializado en Ciencias Biológicas además de lo aprendido durante sus estudios en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires, dedicó tres años de estudio en Anatomía y Masajes Para Caballos, Doma y Podología Natural. Sin embargo, el elegir dedicarse en un principio a tratar caballos rescatados del maltrato, le ha hecho interactuar con caballos en estado de debilidad extrema y ha acompañado a muchos de ellos en sus últimos momentos. Estas experiencias le han hecho cuestionarse en gran parte lo que había aprendido incluso del mundo del trato natural del caballo y fue así como finalmente creó su propia forma de trabajo.

En su técnica se entremezclan los saberes de un experto en comportamiento de caballos con la extrema sensibilidad de un artista y la pedagogía y pasión por enseñar de un experimentado docente. Todas las habilidades y herramientas adquiridas a través de más de veinticinco años de estudio permanente, se ponen al servicio de los caballos y de los humanos que quieren con un corazón sincero comprenderlos mejor. Amante de la filosofía del Aikido y de la cultura oriental, comparte que no hay mejor batalla ganada que aquella que hemos ganado sin pelear y su método busca en todo momento reducir los conflictos entre humanos y caballos buscando el camino de cultivar la armonía entre ambos. Pronto, muchas personas se dieron cuenta de que su propuesta de recuperación emocional no sólo era una buena idea para rehabilitar caballos maltratados sino que también era una excelente forma de contribuir a la vida de cualquier caballo, especialmente durante el proceso de doma logrando que éstos puedan pasar por ella conservando su integridad emocional. Fue así como decidió extender su propuesta al trato de todos los caballos independientemente de qué actividad realicen logrando excelentes resultados.

Iniciarse en su método conlleva adentrarnos en un profundo viaje hacia nuestro interior en el cual desarrollaremos las habilidades que nos permitan aprender las tres primeras bases sobre las que luego construiremos los saberes más avanzados y profundos: conocer la naturaleza auténtica del caballo de manera tal que comprendamos cómo realmente nos leen y perciben; saber movernos entre caballos de manera tal que el sólo acercarnos a ellos nos abra las puertas de su intimidad y por último, aprender a tocarlos de manera tal que nuestro tacto conecte al caballo con su propio cuerpo y con la sensación de seguridad que da el contacto cuando lo realizamos correctamente.

En los últimos años ha participado activamente en la fundación de centros de rescate de caballos. Asesora y acompaña la labor de refugios y centros ecuestres. Apadrina un proyecto de creación de un santuario para caballos en México y varios proyectos de centros de actividades asistidas con caballos. Ha visitado y dado cursos y clínics en varios países tan distantes como Chile, México, España, Estonia y Finlandia entre otros. Ha participado de ferias internacionales y dado charlas en Universidades de Veterinaria en las que presenta su propuesta de rehabilitación a alumnos, docentes y profesionales.

Con muchos proyectos por delante y una agenda bastante atareada, actualmente Francisco reparte su tiempo entre su familia, su trabajo como terapeuta, la finalización de su primer libro y su vocación de amor por los caballos que lo lleva a diario a seguir experimentando y aprendiendo permaentemente.